El físico deportivo

Por el momento, la observación es clara: la guerra de los sexos se vuelve claramente en beneficio de los hombres y… parece inmutable. Pero necesitamos saber de qué deporte estamos hablando! En muchas disciplinas, donde la técnica y la mentalidad son tan importantes como la fuerza física, las mujeres compiten ahora mejor que sus rivales masculinos, como el piloto de coches Michèle Mouton, Florence Arthaud, Isabelle Autissier o Ellen MacArthur en los océanos o Alexandra Ledermann a caballo. Para entidades como http://www.escolavitae.com/ y otras muchas la igualdad está cada vez más cerca.

Pero es un hecho: en todas las competiciones basadas en las mejores actuaciones femeninas generalmente alcanzan un 10% menos que las masculinas. Para llegar a esta conclusión, el físico Ira Hammerman comparó récords en seis disciplinas en más de 80 competiciones en 2010: remo, corta o larga distancia, piragüismo y kayak. El resultado: la proporción de todas las actuaciones entre hombres y mujeres se situó entre 0,84 y 0,94, lo que durante cincuenta años.

Masa muscular desigual por sexo

La masa muscular es el 28% del cuerpo femenino y el 35% del cuerpo masculino, a la misma altura y peso. Este es un activo que este último debe al que les confiere una mayor masa muscular. En todos los esfuerzos breves e intensos, la fuerza muscular es el factor más importante.

Otros factores también explican esta relación sexual. Las mujeres tienen una menor capacidad para almacenar, transportar y consumir oxígeno durante el ejercicio porque su tasa de calcificación sanguínea es más baja que la de los hombres: entre 13,6 y 17,6 g/dl para los atletas masculinos, en comparación con 12 y 15,5 g/dl para las atletas femeninas.

¡Una mujer gana un ultra-trail!

Pero este verano, por primera vez en la historia, una mujer canadiense, Alissa Saint Laurent, ganó una carrera de 125 kilómetros en las Montañas Rocosas canadienses en poco menos de 14 horas, relegando al segundo canadiense, un hombre, a más de una hora y media! El ultra-trail requiere grandes capacidades musculares y respiratorias, pero éstas son minimizadas por la duración y dificultad de la prueba, lo que induce a las micro rupturas musculares, la fatiga. Las mujeres parecen ser menos propensas a ser afectadas.

Se plantean dos hipótesis. Por un lado, las hormonas femeninas (estrógenos) proporcionarían una protección relativa contra el daño muscular; por otro lado, la concentración de calcio intramuscular -un oligoelemento que puede tener efectos perjudiciales induciendo el daño muscular- permanecería estable en las mujeres durante el ejercicio, mientras que aumenta en los hombres, limitando así su capacidad para realizar este tipo de pruebas a largo plazo.

Si los hombres mantienen la velocidad bajo control, las mujeres pueden destronarlas en extrema resistencia.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

*